Por qué la viga se ve bien hasta el final
El comején consume la madera siguiendo la veta y respeta una capa exterior delgada que le sirve de protección contra la luz y el aire seco. Esa capa es la que usted ve, y puede tener milímetros de espesor sobre una galería hueca.
Por eso el primer síntoma casi nunca es visual: es sonoro. Una viga sana golpeada con los nudillos suena maciza; una colonizada suena a hueco.

Las tres señales, en orden de aparición
Polvillo fino debajo de la viga. Parece aserrín claro y se acumula en el piso o sobre los muebles. Si lo barre y vuelve a aparecer en días, la colonia está activa.
Túneles de tierra sobre el muro. Cordones de tierra endurecida que suben desde el piso hacia la madera. Son caminos protegidos que construyen para no exponerse.
Sonido hueco y cedimiento. Cuando la viga flexiona o cruje bajo carga, el daño estructural ya está hecho.
Lo que hace distinto al Centro de Mérida
Las casonas del Centro conservan vigas de madera original de más de cien años, muchas de especies que ya no se consiguen. No se sustituyen comprando otra pieza: se restauran, y eso cuesta un múltiplo de lo que cuesta un tratamiento a tiempo.
Además la construcción tradicional apoya la viga directamente sobre muro de mampostería, que retiene humedad. Esa unión es el punto por donde la colonia entra más seguido.
Cuándo dejar de esperar
Si hay polvillo recurrente, si la madera suena hueca, o si aparecieron túneles de tierra, la revisión no debe posponerse. En el clima de Yucatán las colonias no descansan en invierno.
La inspección no tiene costo. Si no encontramos nada, se lo decimos igual.