Por qué no hay un precio de lista
El tratamiento se cotiza por extensión afectada, no por metros de casa. Dos viviendas del mismo tamaño pueden diferir varias veces en precio según cuántos puntos estén colonizados y qué tan avanzados estén.
Por eso la inspección va primero, y por eso no tiene costo: sin diagnóstico, cualquier número es inventado.
Los cuatro factores que mueven el precio
Extensión. Un punto aislado en un marco no se parece a una colonia distribuida en el entrepiso.
Tipo de madera y valor de la pieza. Una viga original de casona exige un método más cuidadoso que un clóset de aglomerado.
Método. Inyección localizada, barrera química perimetral o sistema de cebo. El cebo cuesta más y tarda más, pero elimina la colonia completa en vez de repelerla.
Acceso. Un entrepiso al que hay que llegar levantando piso encarece por trabajo, no por producto.
Lo que casi siempre sorprende
El tratamiento cuesta una fracción de lo que cuesta restaurar o sustituir la madera que ya se perdió. Esa es la comparación que importa, no el precio aislado.
Una viga estructural de casona restaurada puede costar más que tratar la casa entera a tiempo.
Cuidado con quien cotiza sin ver
Un precio cerrado por teléfono solo puede significar dos cosas: que esté inflado para cubrirse, o que se ajuste al alza durante el trabajo.
Nosotros no cotizamos el tratamiento: el precio se lo da directamente el fumigador asignado, después de la inspección y por escrito.