Inyección localizada
Se perfora la madera afectada y se inyecta el producto directamente en las galerías. Es el método para daño puntual y bien delimitado: un marco, una viga, un mueble fijo, un tramo de duela.
A favor: rápido, barato, sin desalojo, y actúa sobre lo que está colonizado ahora mismo.
En contra: trata la pieza, no la colonia. Si el nido está en el terreno, la inyección resuelve el síntoma y la colonia vuelve por otro lado.
Barrera química perimetral
Se aplica un producto en el suelo alrededor de la construcción y en los puntos de entrada, creando una franja que la termita subterránea no puede cruzar sin llevarse el producto encima.
A favor: corta la vía de acceso completa y protege durante años.
En contra: solo sirve contra la subterránea, suele pedir unas horas fuera de la casa, y en construcciones con patios, andadores o jardines complejos el trabajo de aplicación es lo que encarece.
Sistema de cebo
Se instalan estaciones con celulosa tratada en el terreno. Las obreras la encuentran, la consumen y la llevan al nido, donde el producto se reparte por alimentación mutua hasta colapsar la colonia entera, reina incluida.
A favor: es el único que elimina la colonia en lugar de repelerla, y no exige desalojar ni perforar.
En contra: es el más caro y el más lento — semanas o meses, con revisiones periódicas. No es para quien quiere el problema resuelto el viernes.
Cómo se decide en la práctica
Daño puntual en madera seca sin conexión al suelo: inyección. Colonia subterránea con túneles visibles y urgencia: barrera. Casona de valor alto, colonia establecida, propietario que quiere resolverlo de raíz: cebo, y a veces cebo más inyección en las piezas ya afectadas.
La combinación es normal y no es un intento de venderle de más. Lo que sí debería sospechar es de quien le ofrece un solo método para todo sin haber visto la casa.
Lo que debe exigir por escrito
El método, el producto con su registro sanitario, las zonas tratadas, el tiempo de reingreso si aplica, y la garantía con su vigencia. Un tratamiento serio se entrega documentado.
Nosotros no cotizamos el tratamiento: la inspección le dice qué tiene y el fumigador asignado le da el precio por escrito, después de ver la casa.